Y cuando caiga la noche y las farolas no miren,
Cuando caiga este desierto y el oasis viaje conmigo.
Cuando tú, al fin, te vayas y todo esto acabe,
Cuando tu vendaval amaine, cuando el agua me arrope la sed.
Me alzaré sobre la madrugada, me alzaré con el alma viva,
Con las manos limpias, libres, llenas de orquídeas.
Bailaré en el escenario, al fin, tranquila, tiraré ese escapulario de mentiras,
Arderán tus promesas y me devolverán los relojes que me quitaron un día.
Se hará justicia, en esta galaxia de desiertos olvidados,
Y hasta en Júpiter y en tu propio planeta,al fin, sabrán quién eres.
Y no, no necesitaré gritar en esas tablas para ser escuchada,
Porque aun si no hay nadie en el patio de butacas, yo, allí estaré.
Carmen Carminis, Junio 2026