Habitar la derrota ha sido mi victoria
La derrota sabe bien, no os voy a engañar
Tiene fama de amarga
Pero es una liberación
De la soberbia, la venganza.
Me miré al espejo y me vi más humana
Tragué saliva, tragué orgullo
Exhalé esperanza.
Recogí los pedazos de mis ilusiones
Recalculé la ruta del mapa mental que tenía armado
Y dibujé un nuevo camino.
Un nuevo más liberada, con más esperanza
Y con una muy buena amiga:
Llevarse bien con la soledad es más importante que ganar mil batallas
Gracias derrota, la victoria fue muchas veces un agravio y tú me has traído doscientos regalos.
Carmen Carminis, Junio 2025