Eran tan fieles devotos del qué dirán
Que hacían todo corriendo para llegar a la santa misa
Se fijaban en cada detalle, bien planchada la camisa
Eso, ¡eah! ¡que no se diga!
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Eran tan fieles devotos del qué dirán
Que siempre se sentaban en las primeras filas de la santa misa
Aunque fuera para dar sepultura
A quien no querían ver ni en pintura
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La caridad la practicaban echando en el cepillo
Unas pesetillas, unos durillos
Que suene, que se vea, que no se diga
Que no nos rascamos el bolsillo
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Eran fieles devotos, pero no de la caridad real
Pues absolutamente les daba igual
Que fuera el día del santo o festivo
Que si tenían un hermano señalado le daban por perdido
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Fieles devotos se rezaban todo, el credo y el nuestro padre,
Pero les importaba poco que su hermano estuviera en el exilio
Su cuñada en el olvido
Y sus sobrinos muertos de hambre
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Fieles devotos del qué dirán: rezad por vosotros
Que nosotras trabajando encontraremos el pan, nuestro de cada día
Las manos agrietadas pero la dignidad tranquila
Y no, no seremos nosotras quienes os quitemos vuestro santo sitio en primera fila.
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Carmen Carminis – Invierno 2023